Después de mostrarse al mundo en un acto social con un aspecto bastante demacrado y de ser ingresada en un hospital por un suspuesto abuso de sustancias, Demi Moore está avergonzada. Así lo ha afirmado uno de sus portavoces: “Toda esta publicidad es lo peor que le puede pasar, ella que siempre ha intentado ser muy celosa de su intimidad. Ella está avergonzada”.
El portavoz ha explicado que la actriz teme que estos sucesos puedan distorsionar la imagen que se tiene de ella y, de esta forma, se tiren por la borda todos los años que ha trabajado para labrarse una imagen perfecta, profesional y personalmente. Además, tiene que hacer frente a la crisis de los 50 que, pese a mantener una figura envidiable por cualquier veinteañera, las actrices que superan el medio siglo de edad suelen ser grandes olvidadas de Hollywood.
Los amigos de Demi afirman que la ruptura con Ashton ...