Polémica presentación de Arantxa Sánchez Vicario

Desde luego, creo que nadie esperaba que la presentación del libro de Arantxa Sánchez Vicario iba a ser tan extraña. Y eso, por decirlo de una manera suave. Y es que lo que no se puede hacer es convocar una rueda de prensa, llamar a los periodistas y después, no dejarles hacer ni una sola pregunta y leer un comunicado.

Y es que no, eso no es la presentación de un libro. Será otra cosa, pero no una presentación.

La verdad es que la responsable de la editorial se ha encargado de hacerle algunas preguntas, mientras Arantxa no dejaba de repetir por lo bajito «preguntas no, preguntas no», refiriéndose a los periodistas. A la de la editorial sí, porque le ha preguntado solamente cosas relacionadas con el deporte que, seamos sinceros, es lo que menos interesa del libro.

Y es que si Arantxa no hubiera adelantado que en él se hablaba de sus diferencias familiares, seguro que no hubiera levantado tanto revuelo mediático. Algo que le ha sentado un poco mal, al parecer, pero no entiendo qué esperaba, sinceramente. No puedes soltar una bomba así y luego pedir que no te hagan preguntas.

Y no solo eso, la responsable de la editorial ha ejercido un papel extraño, impidiendo a las cámaras hacer fotos de Arantxa abrazada a su marido, al final de este conato de presentación de libro, que ha durado nada.

En fin, que ha conseguido, creo yo, todo lo contrario a lo que esperaba, porque ahora, no hay quien no comente lo sucedido.

Foto de Exclusiva digital